La información es un activo crítico para la organización, necesario para lograr los objetivos y asegurar la rentabilidad del negocio a través de la implementación de:

Políticas procedimientos: Permite establecer las reglas de gestión de la información al interior de la empresa.
Cultura organizacional: Guiar a los colaboradores de la empresa en las mejores prácticas de seguridad para la información que está a su cuidado.
Soluciones de protección y corrección: Administración de herramientas que permitan el control y la protección de riesgos informáticos.
Respaldo de la información: Salvaguardar la información de eventos no deseados.